martes, 27 de octubre de 2015

Sabes que lo estás haciendo bien, hay respuesta. Reacciona; recíproca.
Tú lo haces posible.

viernes, 23 de octubre de 2015

Vagando por el abismo confuso que es nuestra conciencia, nuestro ser, su visión borrosa y egoísta.
La visión de una realidad mejor que nos anima a prosperar en una vida sin vida, en un mundo sin fuego, sin chispa difusa que nos ilumine.
La expectativa de algo que no termina de pronunciarse nítido y certero, como una diana a punto de alcanzar su centro.
La incertidumbre que te da el pensar que no tienes ni puta idea de lo que pasará mañana y sin embargo, ese sigue siendo nuestro mayor consuelo.
La caricia de una idea que se ilumina por primera vez ahí dentro y te calienta el alma saber que aun sigues funcionando como solías.
Ese abrazo de la sábana templada al cerrar los ojos y vislumbrar tus mayores deseos.
¿Es que existe algo realmente preciso?
Algunos dirían que la muerte, y yo me pregunto si mañana seguirá siéndolo.
Mis recuerdos vagan hacia su rostro que se ilumina al final de un túnel de oscuridad absoluta.
Un suave destello del color de una rosa madura sobre la que se esparcieron pigmentos de espesa sangre.
Su color nos mueve al deseo de poseer su imagen grabada en la mente.
Se desvanece simulando la niebla al dispersarse.
Sus ojos como luces, ventanas que reflejan el atardecer mas tierno y salvaje.
La pálida piel de su cuerpo semejante a la luna mas luminosa y llena.
El remolino sin límite que revelan sus atontados rizos miles. Flotando como una corona escarlata, declarándola una verdadera diosa.
El oscuro agujero negro que sepulta su corazón y somete sus deseos, sus impulsos, y la descarrila con diligencia hacia un futuro en penumbra.
Su ávida voz en un siseo de víbora voraz que arranca la piel de los más necesitados con sollozos de placer.
El deseo de imponer su obra a cualquiera que pueda escucharla, que se atreva a alzar su mirada hacia su disonante expresión de triunfo.
Susurros que se pierden ante una montaña de lamentos y tentaciones frustradas que vive entre sus pechos, un hogar permanente.
La sed de ver todo lo que ansía cumplido con el más lustroso harem de detalles suculentos y escabrosos que condimenten su desesperante existencia.
Su más profunda insatisfacción oculta gimiendo extasiada con cada momento que se aproxime en el horizonte.

Los sueños más salvajes del alma más hermosa que se eleva en nuestro cielo de mil noches y una luna.
Muros que se caen, fronteras que se alcanzan, se atraviesan, se emborronan.
Vidas que se apagan, amor que se pierde y sobretodo voces que se ignoran.
Una preciosa ciudad de frágil cristal que tiembla con cada movimiento, cada suspiro, cada pensamiento.
¿Se caerá? ¿Cuánto tiempo permanecerá intacta?
¿Nos aplastará a nosotros?
Miedo que invade cada rincón, cada curva, cada piedra y cada granito de arena.
Los cimientos perturbados por la rítmica percusión de la muerte.
Muerte viva y real, muerte abierta y etérea que nos abraza.
Nos empuja a pensar dos veces, nos inclina hacia la decisión idónea, o errónea, en eso ya juega un papel importante tu suerte, o simplemente lo que creas que importa.
Nada más que priorizar cada elemento, darle un número, darle un orden en este caos universal y sagrado que no depende de nosotros, que solo nos cogerá por sorpresa y nos abatirá con unas enormes alas emplumadas y esbeltas de pura luz abismal.
Celeste como un cuerpo precioso, glorioso como la más asombrosa de las Maravillas.

Callad y escuchad su advertencia, dijo la voz mentirosa y luego la luz se apagó.
La boca se llena de palabras mudas que se deslizan entre los dientes vacilantes como si tuvieran que pasar un peaje, una aduana.
¿Es correcto?
¿Es erróneo?
Pensar que puedes alzar cada hilo de tu voz que se aparece en la mente.
Y luego comprender que si lo haces puede que no seas escuchado, y que no seas más que algo ambiguo en una realidad real y relativa.

jueves, 22 de octubre de 2015

¿Y si lo que más ansío es una mentira?
Si todo lo que ahora creo no es más que una ilusión.
¿Qué pasará mañana? ¿Cambiaré de parecer? ¿De sentimientos?
Creo que es contraproducente. Nos centramos en nuestras metas ¿y qué pasa cuando estas cambian por el camino?
Modificamos cada detalle para adaptarnos y avanzamos como si supiéramos exactamente lo que viene después.
Me consterna, me hace temblar las ideas y en mi cráneo resuena el suave fluir del cambio.

παντα ρει

miércoles, 21 de octubre de 2015

Algo que tenía que pasar sucedió.
Y no me dejó indiferente.
Un impulso irrefrenado, irrefrenable.
Como llegada de un abismo de confusión y dolor, la resignación se impuso con su inmensa fuerza. Y la invadió por dentro tanto que el corazón se le derramó por los ojos y con un gemido agonizante arrojó los harapos de su cordura a la hoguera que esa ira prendía.
Me negaba a comprender que algo podía no ser lo que parecía y supongo que hay que cambiar de táctica dada la circunstancia.
Pero ¿puedo?
Mi corazón tiembla y se consterna.
Su triste melodía me acalla el pensamiento y me sumerge en un océano de impotencia.
Dolor, eso es la única constante de nuestra vida.
También placer, pero ese más necesitado.
La vida es el mejor producto que nos han vendido en la historia de la humanidad.
Sólo tenemos una vida y hay que vivirla. La vida es dulce y única. La vida es mágica, imprescindible, posible.
Naces y te caes a un mundo en torbellino.
Un enorme agujero negro de mierda y egoísmo.
Miras a tu alrededor, a la vida preciosa y letal que te han brindado y ¿qué ves?
La gente se mueve en círculos, sin un rumbo preciso, bajo el yugo de la insatisfacción más ficticia que se revuelve en tu pecho.
Apartan la mirada a tu paso, al de cualquiera. La prisa, la rutina, la autosuficiencia los tiene absortos.
Ni un minuto se detienen a contemplar los escombros de este inmenso planeta negro.
No es pesimismo, no es arrogancia, es un hecho.
Un hecho deshecho y decidido, acordado por algo que nunca existió y a quién le brindamos nuestra fe, nuestra conciencia, nuestra alma.
La vida es el anuncio más famoso de la historia.
El mito más alabado de todas las leyendas.
La estafa más grande de la evolución.

martes, 20 de octubre de 2015

Caminas por la calle y lo que ves te deprime. Tu realidad, preciosa y estática. Cerrada e ilusa.
Ojos en blanco, ¿Qué mas da? 
Una vida solo se vive una vez, eso dicen, tiene que ser, nadie vuelve del más allá, o no lo recuerdan.
Bebés y viejos, críos y adultos, ¿quién lo dice? 
Alguien que alzó su voz sobre todas y acalló las protestas inventando los barrotes de nuestra sociedad, una jaula. 
¿Quién lo cree?
Algunos paranoicos de las conspiraciones que miran con sospecha cada piedra en el camino. 
¿Qué salió mal de esta mentira?
Personas se daban las manos para gritar libertad y descubrieron desolados que no existía cuando la pactaron. Otros se rendían a las armas y a su letal seducción que se lleva el último aliento de cada desgraciado.
¿Qué pretenden? 
Hacernos caer en su laberinto de casas en ruinas y corazones negros, todos iguales como una gran plaga de langostas, parásitos.
Egipto sufrió tal, eso se lee. 
¿Por qué razón? ¿Fue un castigo divino o una mala racha para el planeta Tierra?
¿Quién lo decide?
¿Es que no podía ser algo más que la simple furia de un enfadado pez gordo celestial?
¿Es que no es de verdad un castigo divino, un designio fundamental, la ley de un mundo que no se rige por leyes, si no por circunstancias?
Dejar de contar cuentos y desenterrar verdades.
¿Acaso existe eso de la verdad?
Quizás es solo otra mentira.


Y por fin, esa señal que llevas tanto esperando aparece, aunque solo ligeramente, vislumbras su sombra en tu rostro.
Te conmueve todo lo que arrastras y alzas las manos al cielo para gemir un gracias.
Su respuesta te alivia como nada antes lo ha logrado y sientes en el pecho eso que necesitabas.
Su fuerza te pesa sobre los hombros y su insistente voz te desconcierta, pero te eleva con un soplo de brisa y tu corazón se encoge.
¿Es que es real? ¿Ese alivio de tenerle al cuello?

¿Es que todo es falso?
Y si es así ¿acaso importa?

lunes, 19 de octubre de 2015

Ese alivio que a veces aparece como por arte de magia para inundarte con su cálido abrazo, reconfortante.
La satisfacción de poder alzar la vista hacia algo más que el suelo, hacia un futuro que ahora promete más que nunca.

miércoles, 14 de octubre de 2015

Suena raro y musical. Y me deja vislumbrar el reflejo de un yo futuro, sin la carga del pasado.
Me resulta chocante oírlo en boca de tantos.
Me resulta lejano que me vean a mi cuando la llaman a ella.
Es que quiero ser ella. Es lo que más deseo pero se me resiste.
Mi propia entidad es un pesado lastre del que no logro desprenderme.
Si tuviera el poder suficiente lo haría desvanecerse, como una luz en la sombra.
Si tuviera el poder suficiente haría desvanecerse todo.
Las cosas se amontonan y yo sigo aquí, esperando un cambio que no acaba de tomar forma.
En mi pecho siento esa insatisfacción que sentía entonces, más leve, pero aun presente.
Espero demasiado de situaciones que no dan para tanto.
Son todo aspiraciones y ambiciones que revolotean como torbellinos alocados a mi alrededor y se mezclan hasta resultar un caos incomprensible.
Mi cabeza es una selva, salvaje e inexorable. Como testigo observo dentro de ella. Me estremece. Su fuerza arrolladora me llena por completo y necesito más.
Ese deseo que cobra intensidad cada segundo que pasa.
¿Qué es?
Una de tantas preguntas sin respuesta, que pronto lograré descifrar.

lunes, 12 de octubre de 2015

Mi mente rebota de lado a lado, explorando, explosiva.
Toca y siembra amor o incertidumbre.
Se desliza frenética y loca por cada rincón.
Examinando obsesivamente el detalle.
Recuerdos, angustias y temores de otros tiempos renacen. Y todo lo que hoy significa oro mañana será polvo sucio y pegajoso.

Una continua batalla.
En mi interior, me inunda, de pensamientos atormentados y torbellinos de lamentos.
No puedes hacerte valer, te bloquean.
Me tiemblan las piernas, las lágrimas se acercan, casi rozan las pestañas y gotean tímidamente por mi mejilla.
Batallas, lamentos y remordimiento.
¿Se puede continuar?
¿Se puede seguir así?
Ya no comprendo lo que es correcto y lo equivocado.
Ya no distingo si es lo que quiero o lo que me conviene.
Necesito el equilibrio que te da pensar que puedes.
Necesito mi reflejo adornado.
Necesito unos ojos decorados y decorosos.
Necesito tanto y no sé ni dónde buscarlo.
Más lamentos. ¿Auto compasión?
¿Es tan maldita?
¿Es tan errónea?
Me consume.

jueves, 8 de octubre de 2015

Mi nuevo rostro. Lo que ahora muestro. ¿Es acaso lo mismo que antes se veía?
¿El cambio es inútil? ¿Intentarlo?
Me encuentro desorientada y sola. Pero no tengo miedo, bueno, no demasiado.
Algo me tranquiliza desde mi interior. Su voz cálida y grave en la sombra.
<<Bien>>.
¿Qué más deseo? ¿Qué necesito?
Solo una mirada que confirme esa sospecha, o alguna que otra sorpresa en mi camino que me invada el pecho.
Solo quiero una señal, algo que demuestre que estoy en lo cierto, que tomé la decisión correcta.