Caminas
por la calle y lo que ves te deprime. Tu realidad, preciosa y
estática. Cerrada e ilusa.
Ojos
en blanco, ¿Qué mas da?
Una
vida solo se vive una vez, eso dicen, tiene que ser, nadie vuelve del más allá, o no lo recuerdan.
Bebés
y viejos, críos y adultos, ¿quién lo dice?
Alguien
que alzó su voz sobre todas y acalló las protestas inventando los
barrotes de nuestra sociedad, una jaula.
¿Quién
lo cree?
Algunos
paranoicos de las conspiraciones que miran con sospecha cada piedra
en el camino.
¿Qué
salió mal de esta mentira?
Personas
se daban las manos para gritar libertad y descubrieron desolados que
no existía cuando la pactaron. Otros se rendían a las armas y a su
letal seducción que se lleva el último aliento de cada desgraciado.
¿Qué
pretenden?
Hacernos
caer en su laberinto de casas en ruinas y corazones negros, todos
iguales como una gran plaga de langostas, parásitos.
Egipto
sufrió tal, eso se lee.
¿Por
qué razón? ¿Fue un castigo divino o una mala racha para el planeta
Tierra?
¿Quién
lo decide?
¿Es
que no podía ser algo más que la simple furia de un enfadado pez
gordo celestial?
¿Es
que no es de verdad un castigo divino, un designio fundamental, la
ley de un mundo que no se rige por leyes, si no por circunstancias?
Dejar
de contar cuentos y desenterrar verdades.
¿Acaso
existe eso de la verdad?
Quizás
es solo otra mentira.
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