jueves, 8 de octubre de 2015

Mi nuevo rostro. Lo que ahora muestro. ¿Es acaso lo mismo que antes se veía?
¿El cambio es inútil? ¿Intentarlo?
Me encuentro desorientada y sola. Pero no tengo miedo, bueno, no demasiado.
Algo me tranquiliza desde mi interior. Su voz cálida y grave en la sombra.
<<Bien>>.
¿Qué más deseo? ¿Qué necesito?
Solo una mirada que confirme esa sospecha, o alguna que otra sorpresa en mi camino que me invada el pecho.
Solo quiero una señal, algo que demuestre que estoy en lo cierto, que tomé la decisión correcta.

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